¿Qué tratamos?

Lesiones de espalda: cervicalgias, lumbalgias, ciáticas, pinzamientos, hernias, tortícolis.

Problemas de extremidades: hombro, codo, muñeca y mano, cadera, rodilla, tobillo y pie.

Lesiones traumáticas y deportivas: esguinces, luxaciones, tendinitis, bursitis, fracturas, sobrecargas y roturas musculares.

Trastornos gastrointestinales: estreñimiento, Crohn, colitis ulcerosa, aerofagia, hernia de hiato. Según la fase del proceso y siempre previa valoración del problema. Mejoramos la movilidad de estómago e intestino para disminuir tus síntomas.

Trastornos cabeza y cervicales: dolores de cabeza (cefaleas y migrañas), vértigos, mareos, sinusitis, rinitis, otitis de repetición, neuralgias del trigémino. Estos problemas no tienen porque ser para siempre. Pueden mejorarse, espaciarse en el tiempo e incluso desaparecer. Se utilizan técnicas craneales y cervicales en su mayoría para dar movilidad, mejorar la vascularización e inervación y relajar las estructuras lesionadas.

Alteraciones del bebé: plagiocefalia, obstrucción del canal lacrimal, tortícolis, displasia cadera, pie zambo, cólicos, gases. Problemas derivados del parto o que van apareciendo en el crecimiento del niño pueden ser supervisados y tratados. Utilizamos técnicas muy suaves y delicadas. Aprovechamos el desarrollo continuo del esqueleto, de la cabeza y del resto del cuerpo del bebé para una resolución temprana y un correcto crecimiento de tu hijo. Siempre en comunicación con tu pediatra.

Patología de mandíbula: bloqueo mandibular, chasquido y dolor que te impiden comer bien y hacer vida normal, bruxismo, problemas de maloclusión. Usamos técnicas de movilidad craneal, cervical, de la articulación temporomandibular, lengua, relajación de la musculatura.

Patología degenerativa y reumática: artrosis, artritis psoriásica, artritis reumatoide, pelviespondilitis, fibromialgia. La utilización de técnicas de movilidad articular y de tejidos blandos reducen los dolores y limitaciones de tu vida diaria.

Patología ortopédica: escoliosis, cifosis, pie cavo, pie plano. Desde la niñez el pediatra supervisa estos problemas y nosotros los tratamos. En la edad adulta, aun estás a tiempo de mejorar.

Patología neurológica: Hemiplejias, paraplejias, esclerosis, síndromes compresivos, neuralgias.

Patología pulmonar: podemos mejorar tu capacidad respiratoria, la fatiga, reducir la cantidad de secreciones, el riesgo de catarros e infecciones.

Alteraciones vasculares: (problemas de retorno venoso, piernas cansadas) y linfáticas.